Epicuro de Samos

Epicuro rechaza la concepción teísta de los estoicos y es el que presenta de forma clara el enigma irresuelto del problema del mal:
“O bien Dios no quiere eliminar el mal o no puede; o puede pero no quiere; o no puede y no quiere; o quiere y puede. Si puede y no quiere es malo, lo cual naturalmente debería de ser extraño a Dios. Si no quiere ni puede, es malo y débil y, por tanto, no es ningún Dios. Si puede y quiere, lo cual sólo es aplicable a Dios, ¿de dónde proviene entonces el mal o por qué no lo elimina?” (Lactancio, De ira Dei 13,20-21)
La novedad del planteamiento es que ni busca el origen del mal, ni busca conciliar el mal con los dioses. Es más, él piensa, contradiciendo al pensamiento religioso del momento, que los dioses son indiferentes en cuanto al mal. Se olvidan de este tema y permiten que el mal exista.
Este dilema ha resurgido constantemente en la historia de las teodiceas terminando por prevalecer al no encontrar éstas una solución al problema. No ha habido forma de conjugar en una misma explicación racional que exista un Dios bondadoso y que al mismo tiempo exista mal en el mundo.

Este artículo fue publicado el 17 agosto 2010 y está archivado en las secciones , . Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del comments feed .

4 comentarios

Me ha gustado el punto de vista de Epicuro. Al fin y al cabo, lo divino es lo divino y queda aparte, separado, de todo lo que no es divino. De lo contrario, ya no sería divino.
Saludos, Blues,
siempre es interesante leerte.

18 ago. 2010 1:40:00

Sí. En unos tiempos en que lo religioso todavía tenía mucha relevancia Epicuro marcó una distancia clara. Sin embargo lo curioso es que su dilema irresuelto supuso, no sólo un problema para la filosofía, también uno de los principales de la religión.

También es un placer saber de ti.

Gracias y saludos.

18 ago. 2010 10:51:00

Hola,

Creo que es importante evitar humanizar nuestros razonamientos: si Dios existe, no resulta evidente suponer que maneja conceptos humanos (justicia, voluntad, etc).

Un libro muy bueno sobre filosofía e historia en Roma es "Historia del Pensamiento: Roma; Jesús Mosterín". Añadiré una referencia en mi blog http://josearnedo.blogspot.com/ esta semana.

Un saludo,

Arnedo.

27 abr. 2011 14:38:00
Anónimo  

Hola,con relación al problema del mal ,que tan claramente ha expuesto Blues,creo que de hecho el cristianismo si que intentó darle una explicación con su citadísima sentencia:"los caminos del Señor son inescrutables".Enlazando así en lo esencial con la ética estoica(sobre todo la de Séneca),aquella que, resignada al fatum,trata de alguna manera de darle la vuelta a la tortilla diciendo:vale,existe el mal,pero es un mal aparente para el hombre,pero,en el fondo,no es sino fruto del bondadoso plan divino para hacer de la humanidad algo mejor.
Claro que esto,para el hodierno hombre tecnológico suena hilarante,cuando no descorazonador,porque a él no le sirve esta respuesta.El mal no es racionalizable.El proyecto ilustrado no termina de lograr su supuesto cometido:que la humanidad se deshaga de todo padecimiento(para qué sino el control absoluto de la Physis?.Irónicamente es su eterno antagonista(del pensamiento ilustrado),el mito,el que logra contrarestar esa zozobra agudizada por la razón.
Chao!

3 jun. 2011 21:08:00

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