Estar expatriado es una de las principales formas de comenzar a distanciarse. Por lo pronto el cambio de país nos mete en otra cultura y nos da la posibilidad de explorarla desde fuera, lo que contribuye a que nuestra perspectiva sea más amplia al mantenernos distanciados que si nos tenemos que observar dentro de la sociedad en la que hemos crecido. No olvidemos que la filosofía busca los universales y para poder abstraer siempre es muy conveniente ver distintos ejemplos, o lo que sería en este caso distintas culturas. De nuevo el vacío y el aislamiento de “lo demás” es lo que otorga un caldo de cultivo para que germine el pensamiento filosófico.Si además de expatriado el filósofo es expulsado de su país natal (Diógenes de Sínope, Anaxágoras,…) no sólo tenemos el anterior factor sino que además se le suma la repulsión de sus congéneres, lo que fácilmente lleva a una necesidad de explicación de aquello que le ha repudiado. Los repudiadores se mantienen ahora en la mente del filósofo como idea y no sólo los encontrará en su país natal sino que además la idea podrá encarnarse en cualquier otro lugar reviviendo con ello las viejas circunstancias.
Ya desde los comienzos de la filosofía en Grecia muchos de aquellos pensadores procedían del extranjero y, por lo tanto, podían juzgar lo que pasaba en Grecia con otra óptica. Eran tantos que casi se podría decir que esta característica llegó a dominar. Recordemos:
Parménides y Zenón son de Elea, junto al Tirreno (Italia). Anaximandro, Anaxímenes y Eubúlides nacen y viven en Mileto, es decir en Jonia (Asia Menor). Demócrito procede de Abdera (colonia griega en Tracia). Aristóteles de Estagira (Macedonia) , aunque su región está habitada por griegos y él habla griego.
De entre los sofistas a mitad son extranjeros: Protágoras de Abdera, Gorgias de Leontinos (Sicilia) y Trasímaco de Calcedonia.
Entre los estoicos: Zenon de Citium y Crisipo son de Chipre. Diógenes de Seleucia es babilonio.
De entre los romanos, muchos no lo son realmente: Epicteto nace en Frigia, Posidonio es de Apamea (Siria) y Panecio de Rodas.
Entre los pìtagóricos muchos han nacido en Asia. Jamblico de Caclis (Siria), Nicómaco de Gerasa (Jordania), Apolonio de Tiana (Turquía).
Entre los neoplatónicos la tendencia también es oriental: Plotino, que llegó a ser profesor en Roma, es en realidad un egipcio de Licópolis; Porfirio de Tiro es de Siria y Sinesio de Cirene es un libio que terminó enseñando en Atenas.
De entre los primeros filósofos cristianos algunos de los más relevantes proceden y viven en África. Por ejemplo Tertuliano, San Agustín o Lactancio.
También muchos filósofos han vivido en otro país que no es el suyo de origen. A groso modo se puede estimar que algo más de la mitad de los filósofos consagrados han terminado viviendo en el extranjero.
El primer emigrado, por razones políticas, es Jenófanes que se va a Sicilia desde Asia Menor. Anaxágoras es un exiliado por la guerra y por un proceso judicial. Se va forzado a Atenas cuando tiene veinte años y permanece allí hasta los veinte impregnándose de la cultura griega e introduciendo el pensamiento Jonio directamente en Atenas.
Séneca nació en Andalucía pero es en Roma donde hace sus estudios de retórica y filosofía. Después Claudio I lo destierra a Córcega y aquí Séneca, con cuarenta años, encuentra acicate en la situación y escribe un “Consuelo a Helvia” en el que medita sobre su exilio.
Epicteto es un esclavo llevado a Roma desde su Frigia natal, después de la persecución de Dominicano a los filósofos debe de exiliarse de nuevo y funda su escuela en Nicópolis (Bulgaria).
El franciscano Guillermo de Ockham huye de Avignon y se exilia con el emperador germano Luis V de Baviera, primero en Pisa y luego en Munich.
Giordano Bruno es el prototipo de filósofo errante que se ve obligado a desplazarse continuamente a causa de expresar sus ideas. Reprochado por leer a autores herejes, a los veintiocho años huye de Nápoles a Roma. Excomulgado tanto por católicos, luteranos y calvinistas se desplaza entonces a través de media Europa y a cada poco atenta contra el poder establecido , lo que le obliga a partir constantemente de cada lugar en el que se ha asentado (Toulouse, París, Londres). En Oxford apoya a Copérnico, lo que le manda de nuevo a París. En París es acusado de atacar a Aristóteles y entonces se sucede un ciclo vertiginoso: Mayence, Wiesbaden, Marbourg, Wittenberg, Praga, Helsted, Frankfurt, Zúrich, Padua, Venecia. En todas las ciudades va cambiando de oficios y de circunstancias.
Voltaire, después de un altercado con un caballero en Rohan, es encarcelado en “La Bastilla” y se le ofrece el exilia a Inglaterra. Allí tendrá tres años (1726-1729) para comparar las culturas de su país de procedencia y de su país de adopción, lo que le termina avocando definitivamente a la filosofía.
Marx desarrolla su idea de la internacional después de verse obligado a desplazarse por Europa a causa de diversos motivos. Es expulsado de París (1845), de Bruselas (1847) y de Prusia (1849).
En España está el caso de Ortega y Gasset que, después de formarse en Alemania (1905-1908,1911) en Leipzig, Berlín y Marbourg es obligado a vivir exiliado en Argentina y en Portugal.

Este artículo fue publicado el 07 junio 2010 y está archivado en las secciones . Puedes seguir las respuestas a esta entrada a través del comments feed .

1 comentarios

acaso el filosofo no es extranjero en cualquier parte del mundo???

21 abr. 2011 2:56:00

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